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Hasta 4 secciones, en HTML.
Ideal para partir: presencia profesional y un solo camino al contacto.
5 DÍAS HÁBILES
Contratar →DISEÑO WEB · GUÍA
Dominio, contenido, estructura, diseño y publicación: el proceso completo explicado sin tecnicismos, con los plazos reales de cada etapa.
2 de septiembre de 2026 · 12 min de lectura · Por el equipo de Mila Web
Respuesta corta
Crear una página web tiene siete etapas: registrar el dominio, reunir el contenido, definir la estructura, diseñar, desarrollar, revisar y publicar. La etapa que más demora no es ninguna de las técnicas: es reunir el contenido. Si llegas con eso resuelto, un sitio de pyme se publica en 5 a 10 días hábiles.
Casi todas las guías de este tipo empiezan por la herramienta: elige una plataforma, compra un dominio, instala una plantilla. Es el orden equivocado, porque deja las decisiones importantes para cuando ya no se pueden cambiar sin rehacer.
Esta guía sigue el orden en que efectivamente conviene trabajar, ya sea que lo hagas tú mismo o que contrates a alguien.
Hay tres preguntas que, respondidas al principio, evitan la mayoría de los problemas posteriores.
Suena obvio y casi nunca está definido. Un sitio que existe para recibir cotizaciones se construye distinto de uno que existe para vender productos, y ese de uno que existe para dar credibilidad a una marca que vende por otros canales.
Elige un objetivo principal. Si eliges tres, en la práctica no elegiste ninguno.
¿Llama o escribe? ¿Decide en minutos o compara durante semanas? ¿Decide solo o tiene que convencer a alguien? Las respuestas cambian qué va primero en la página y qué canal de contacto priorizar. En qué necesita de verdad el sitio de una pyme desarrollamos cómo varía esto según el rubro.
Es la pregunta que define la tecnología, no el gusto. Si actualizas precios o productos todas las semanas, necesitas un sitio autoadministrable. Si el contenido cambia dos veces al año, un sitio en HTML es más rápido, más seguro y más barato de mantener. Lo comparamos en detalle en WordPress, Wix o HTML.
El dominio es tu dirección en internet y conviene resolverlo primero, porque el nombre que quieres puede estar tomado y eso a veces afecta decisiones de marca.
Para una empresa chilena, el .cl es la opción natural: transmite cercanía y posiciona mejor en búsquedas locales. Se registra a través de NIC Chile o de un proveedor autorizado, con renovación anual.
El hosting es dónde vive el sitio. Para una pyme, casi cualquier plan compartido decente alcanza; lo que importa es que el servidor esté cerca de tu público y que el proveedor responda cuando algo falla. En nuestros planes el primer año va incluido, así que no tienes que decidirlo tú.
Esta es la etapa donde se atascan casi todos los proyectos. No porque sea difícil, sino porque requiere que alguien se siente a poner en palabras cosas que tiene internalizadas.
La buena noticia es que no necesitas textos redactados. Lo que se necesita es materia prima:
Un truco práctico: graba un audio de diez minutos contando qué hace tu empresa, a quién le vende y por qué te eligen. De ahí sale la mitad del contenido de un sitio, y sale con tu voz, que es justamente lo que hace que un sitio no suene genérico.
Con el contenido en mano, recién ahora se decide qué secciones existen y en qué orden. Es una decisión comercial, no estética: define el recorrido del visitante desde que llega hasta que te escribe.
Para la mayoría de las pymes, una estructura que funciona es esta:
No todas son obligatorias. Cuatro bien hechas superan a ocho a medio terminar.
Recién en el cuarto paso aparece lo visual, y eso es intencional. Cuando el mensaje y la estructura ya están definidos, el diseño tiene un trabajo concreto: hacer que ese contenido se lea fácil y se vea creíble.
Las decisiones que más importan son menos glamorosas de lo que parece: jerarquía tipográfica clara, contraste suficiente para leer en un celular al sol, espacio en blanco que deje respirar, y consistencia en los botones para que se entiendan como acciones.
Y una decisión que se toma acá y define todo lo demás: el diseño se piensa primero para el celular. En la mayoría de las pymes chilenas, siete u ocho de cada diez visitas llegan desde un teléfono.
Es la etapa más técnica y, paradójicamente, la que menos suele atrasarse. Aquí el sitio se construye, se cargan los textos y las imágenes, se configuran los formularios y se deja todo listo para publicar.
Tres cosas que deberían ocurrir en esta etapa aunque nadie las mencione: las imágenes se comprimen y se convierten a formatos livianos, se configuran los títulos y descripciones de cada página para buscadores, y se agregan los datos estructurados que permiten a Google y a los asistentes de inteligencia artificial entender de qué se trata tu negocio.
Ese último punto pesa cada vez más. Un sitio bien estructurado tiene muchas más posibilidades de ser citado cuando alguien pregunta por proveedores a un asistente de IA. Lo explicamos en SEO para pymes.
Antes de salir al aire conviene una revisión ordenada. Esta lista cubre lo que más se olvida:
| QUÉ REVISAR | CÓMO |
|---|---|
| Formularios | Envía una prueba y confirma que el correo llega, incluso a spam |
| Teléfono y WhatsApp | Ábrelos desde un celular, no desde el computador |
| Enlaces | Recorre el sitio completo buscando enlaces que no van a ninguna parte |
| Ortografía | Que lo lea alguien que no escribió los textos |
| Celular | Revisa con datos móviles, no con wifi, para ver la velocidad real |
| Títulos y descripciones | Que cada página tenga los suyos, distintos entre sí |
| Certificado de seguridad | Que la dirección cargue con candado y sin advertencias |
Publicar no es el final. En las primeras semanas hay tres cosas que conviene hacer y que suelen quedar pendientes.
Primero, avisarle a Google que el sitio existe, enviando el mapa del sitio desde Search Console. Segundo, revisar tu ficha de Google Business Profile: para una pyme local, esa ficha suele traer más contactos que el sitio mismo durante los primeros meses. Tercero, anotar el punto de partida —visitas y contactos del primer mes— para poder comparar después.
Y una expectativa realista: el posicionamiento en buscadores no aparece de inmediato. Un sitio nuevo empieza a mostrar movimiento entre el segundo y el cuarto mes, y para términos competitivos toma más.
Si prefieres no pasar por todo esto por tu cuenta, nosotros nos hacemos cargo de las siete etapas. Tú entregas la materia prima en un formulario y una videollamada; el resto lo hacemos nosotros:
Plan Start
$300.000 + IVA
Hasta 4 secciones, en HTML.
Ideal para partir: presencia profesional y un solo camino al contacto.
5 DÍAS HÁBILES
Contratar →Plan Pro
$380.000 + IVA
Hasta 7 secciones, en HTML.
Espacio para detallar servicios y responder las dudas de precio.
7 DÍAS HÁBILES
Contratar →Plan Plus
$520.000 + IVA
Hasta 10 secciones, autoadministrable.
Actualiza textos, precios y fotos sin depender de nosotros.
10 DÍAS HÁBILES
Contratar →Plan Store
$750.000 + IVA
Tienda online en Shopify con Flow.
Vende 24/7: catálogo, carrito y pagos automáticos.
10 DÍAS HÁBILES
Contratar →Todos son de pago único, sin mensualidades y con hasta 12 cuotas sin interés. Ver el detalle en planes y precios.
Puedes ver nuestro proceso de trabajo en detalle, o cuéntanos de tu negocio y te decimos qué plan corresponde a lo que necesitas.
Es una decisión legítima en ambos sentidos y conviene tomarla con el cálculo completo, no por intuición.
Hacerlo tú tiene sentido cuando el sitio es muy simple, tienes tiempo disponible y todavía estás validando si el servicio se vende. El costo real es tu tiempo: entre 40 y 80 horas para un primer sitio, contando aprendizaje, pruebas y rehacer. Si tu hora vale $15.000, ya superaste el precio de un sitio profesional.
Contratar tiene sentido cuando el sitio va a ser un canal de venta y no una tarjeta de presentación. Y no tanto por la parte técnica —que hoy está bastante resuelta por las herramientas— sino por las dos que siempre quedan cortas cuando se hacen sin oficio: los textos comerciales y la estructura que lleva al contacto.
Hay además un tercer camino que funciona bien: hazlo tú al principio, y contrata cuando el sitio empiece a ser por donde llegan los clientes. Varias de las pymes con las que trabajamos llegaron exactamente en ese momento, con el contenido ya rodado y sabiendo qué preguntas les hacen.
Entre 5 y 10 días hábiles para un sitio de pyme cuando el contenido está definido. El plazo se estira cuando falta material del cliente: fotos, precios o respuestas sobre el negocio.
Tus tres servicios principales explicados como se los explicas a un cliente, las preguntas que más te hacen, un rango de precios, tres a cinco fotos de tu trabajo y dos o tres clientes dispuestos a dar un testimonio. Textos redactados no hacen falta.
Conviene registrar el dominio al principio, porque el nombre que quieres puede estar tomado y eso afecta decisiones de marca. El sitio se puede desarrollar en paralelo.
Debe quedar a tu nombre siempre, sin excepciones. Es tu dirección en internet y perder el control de ella es uno de los problemas más difíciles de revertir.
Los cambios menores son normales y en nuestros planes se incluyen rondas de ajuste. Para cambios frecuentes de contenido conviene un sitio autoadministrable desde el principio.
El hosting y el dominio se contratan aparte, a tu nombre, y nosotros los dejamos configurados. Si contratas por tu cuenta, asegúrate de que el servidor esté cerca de tu público para que el sitio cargue rápido.
Precio cerrado, plazo definido entre 5 y 10 días hábiles y el sitio a tu nombre desde el primer día.