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Hasta 4 secciones, en HTML.
Ideal para partir: presencia profesional y un solo camino al contacto.
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Contratar →DISEÑO WEB · COMPARATIVA
Costo real a tres años, velocidad, seguridad, esfuerzo de mantención y dependencia del proveedor en cada opción, sin defender ninguna de antemano.
2 de septiembre de 2026 · 11 min de lectura · Por el equipo de Mila Web
Respuesta corta
La decisión se resuelve con una pregunta: ¿cada cuánto vas a editar el contenido? Si cambia dos veces al año, HTML es más rápido, más seguro y más económico de mantener. Si editas todas las semanas, conviene un sitio autoadministrable. Wix resuelve el hazlo-tú-mismo, al costo de quedar atado a la plataforma.
Esta comparación suele plantearse como una discusión técnica, y no lo es. Para una pyme, las tres opciones pueden producir un sitio que se ve bien. Lo que cambia es el costo total, el esfuerzo de mantención y cuán libre queda tu sitio.
Vamos por cada una con sus ventajas reales y sus costos reales.
Es cuál calza con cómo funciona tu negocio. Tres preguntas ordenan la decisión:
Un sitio en HTML se construye a medida y se sirve tal cual está, sin base de datos ni sistema que arme la página en cada visita. Eso tiene consecuencias concretas.
A favor: es lo más rápido que existe, porque no hay nada que procesar. No tiene plugins que actualizar ni vulnerabilidades conocidas que explotar, así que la superficie de ataque es mínima. Y no depende de ninguna plataforma: el sitio son archivos que puedes llevar a cualquier hosting.
En contra: los cambios de contenido los hace el desarrollador. Si necesitas editar textos todas las semanas, eso se vuelve incómodo y termina costando más que un sistema de administración.
Cuándo conviene: sitios informativos de 4 a 10 secciones cuyo contenido cambia pocas veces al año. Es la mayoría de las pymes de servicios.
Es el sistema de administración de contenidos más usado del mundo, con una enorme oferta de plantillas y extensiones.
A favor: editas el contenido tú mismo, hay solución disponible para casi cualquier necesidad, y encontrar quién lo mantenga es fácil porque mucha gente lo conoce.
En contra: requiere mantención real. El núcleo, la plantilla y cada plugin reciben actualizaciones frecuentes, muchas de seguridad, y un WordPress desactualizado es uno de los blancos favoritos de ataques automatizados. Además tiende a volverse lento: cada plugin agrega peso, y los sitios crecen en plugins con el tiempo.
Cuándo conviene: cuando editas contenido con frecuencia, tienes muchas páginas o necesitas funcionalidades que ya existen resueltas. Con la condición de asumir la mantención, propia o contratada.
Plataformas donde armas el sitio arrastrando bloques, con el hosting incluido en una suscripción mensual.
A favor: puedes publicar sin ayuda técnica, el resultado se ve ordenado, y el hosting y las actualizaciones son problema de la plataforma. Para validar rápido una idea es una opción legítima.
En contra: el sitio vive dentro de la plataforma. Si dejas de pagar, desaparece; y si quieres cambiar de proveedor, no puedes migrar el sitio: hay que reconstruirlo. El rendimiento y el control técnico son menores, y personalizar más allá de lo que la plataforma permite se vuelve imposible o forzado.
Cuándo conviene: proyectos personales, validaciones tempranas, o cuando de verdad no hay presupuesto y el tiempo propio es abundante. Lo desarrollamos en qué se puede recortar y qué no.
| CRITERIO | HTML | WORDPRESS | WIX |
|---|---|---|---|
| Velocidad | Muy alta | Media | Media |
| Editas tú el contenido | No | Sí | Sí |
| Mantención requerida | Casi nula | Alta | La hace la plataforma |
| Riesgo de seguridad | Muy bajo | Medio a alto | Bajo |
| Costo recurrente | Hosting y dominio | Hosting, dominio y mantención | Suscripción mensual |
| Puedes llevarte el sitio | Sí | Sí | No |
| Control del diseño | Total | Alto | Limitado |
Comparar solo el precio inicial lleva a decisiones equivocadas. Lo que importa es el costo acumulado.
Un sitio en HTML tiene un pago único de desarrollo y después solo la renovación anual de hosting y dominio. A tres años, el gasto es el desarrollo más dos renovaciones.
Un WordPress tiene el desarrollo, las mismas renovaciones y, adicionalmente, la mantención: actualizaciones, respaldos y las licencias anuales de plantilla o plugins de pago. Es un costo modesto por mes que a tres años deja de ser modesto.
Un sitio en un constructor no tiene desarrollo pero tiene suscripción mensual permanente. A tres años suele ser la opción más cara de las tres, y al final del período el sitio sigue sin ser tuyo.
La pregunta que ordena la comparación: al tercer año, ¿de quién es el sitio y cuánto llevas gastado? Esa respuesta suele decidir la elección más que cualquier ventaja técnica.
Nosotros trabajamos en HTML para sitios informativos y en autoadministrable cuando el cliente necesita editar seguido. No por preferencia técnica, sino porque para el perfil de pyme que atendemos esa combinación entrega el mejor resultado por peso: sitios que cargan casi de inmediato, que no requieren mantención mensual y que quedan a nombre del cliente desde el primer día.
Para ecommerce la decisión es distinta y trabajamos exclusivamente con Shopify, por razones de seguridad y de administración que explicamos aparte.
En la práctica, esto es lo que significa en nuestros planes: los dos primeros son en HTML y el tercero es autoadministrable, para cuando necesitas editar por tu cuenta:
Plan Start
$300.000 + IVA
Hasta 4 secciones, en HTML.
Ideal para partir: presencia profesional y un solo camino al contacto.
5 DÍAS HÁBILES
Contratar →Plan Pro
$380.000 + IVA
Hasta 7 secciones, en HTML.
Espacio para detallar servicios y responder las dudas de precio.
7 DÍAS HÁBILES
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$520.000 + IVA
Hasta 10 secciones, autoadministrable.
Actualiza textos, precios y fotos sin depender de nosotros.
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Si no estás seguro de cuál corresponde a tu caso, cuéntanos de tu negocio: la pregunta que hacemos primero es con qué frecuencia vas a cambiar el contenido, y de ahí sale la respuesta.
Es una pregunta que aparece siempre, normalmente cuando alguien ya está incómodo con lo que tiene. La respuesta corta es que migrar nunca es tan simple como suena, pero la dificultad varía mucho según el punto de partida.
Es el caso más difícil, porque el sitio vive dentro de la plataforma y no existe como archivos que puedas llevarte. El diseño y la estructura no se migran: se reconstruyen. Lo que sí se rescata es el contenido —textos, imágenes, información de productos— copiándolo a mano.
El aspecto delicado no es el diseño sino el posicionamiento. Si el sitio anterior tenía visitas desde Google, hay que mantener las mismas direcciones o configurar redirecciones desde las viejas hacia las nuevas. Si eso se omite, el tráfico cae y recuperarlo toma meses.
Más simple, porque el contenido está accesible y se puede exportar. El trabajo consiste en rearmar las páginas y, otra vez, conservar las direcciones o redirigirlas. Suele ser la migración que hacemos cuando un cliente tiene un WordPress lento y desactualizado que ya nadie mantiene.
La más directa de las tres, porque el contenido ya está escrito y estructurado. Es el camino natural cuando un negocio crece y empieza a necesitar editar seguido.
Si estás evaluando migrar, el punto crítico es siempre el mismo: conservar las direcciones o redirigirlas correctamente. Es la diferencia entre un cambio de plataforma invisible para Google y una caída de tráfico que cuesta medio año recuperar.
En una comparación de plataformas, la velocidad suele mencionarse como una ventaja técnica menor. Para una pyme chilena es bastante más que eso, y vale la pena explicar por qué.
El primer motivo es de tráfico. Con la mayoría de las visitas llegando desde un celular, muchas veces con señal irregular, cada segundo de espera se traduce en visitantes que se van antes de ver nada. Y esos visitantes igual quedan contados en tus estadísticas, lo que produce el efecto engañoso de un sitio con «muchas visitas» que no genera ningún contacto.
El segundo motivo es de posicionamiento. Google usa la experiencia de carga como uno de sus criterios, así que un sitio lento compite en desventaja frente a otro equivalente pero más rápido. No es el factor más importante, pero es uno de los pocos que dependen enteramente de cómo está construido el sitio.
Cuando un sitio carga lento, la causa casi nunca es el hosting. Son tres cosas, en este orden: imágenes sin comprimir, plantillas que cargan fuentes y estilos que el sitio no usa, y extensiones que agregan código en cada página aunque solo se necesiten en una.
Ahí está la diferencia estructural entre las opciones. Un sitio en HTML carga exactamente lo que necesita porque se escribió para ese sitio. Una plantilla genérica carga lo que necesitaría cualquier sitio, porque está hecha para servir a todos.
Si después de eso el sitio sigue lento, el problema es de construcción y no de configuración. Ahí la conversación deja de ser de optimización y pasa a ser de rehacer.
Depende de con qué frecuencia editas contenido. Si cambia dos veces al año, HTML es más rápido, más seguro y más barato de mantener. Si editas cada semana, conviene un sitio autoadministrable. Wix sirve para partir por cuenta propia pero ata el sitio a la plataforma.
No necesariamente, pero en la práctica suele serlo: los sitios en WordPress acumulan plugins y plantillas que cargan recursos innecesarios. Bien optimizado puede ser rápido; el problema es que mantenerlo así requiere trabajo continuo.
Puedes rehacer el sitio en otra parte, pero no migrar el diseño ni la estructura: hay que reconstruirlo. El contenido se puede rescatar manualmente. Por eso conviene pensar la decisión desde el principio.
Sí. El núcleo, la plantilla y los plugins reciben actualizaciones frecuentes, muchas por seguridad. Un WordPress sin actualizar durante meses es uno de los blancos más comunes de ataques automatizados.
Los cambios los hace el desarrollador. Para un sitio que cambia poco, eso es más barato que pagar y aprender un sistema de administración. Si necesitas editar tú, existe la opción autoadministrable.
Precio cerrado, plazo definido entre 5 y 10 días hábiles y el sitio a tu nombre desde el primer día.